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Macario SchettinoFuera de la Caja macariomx1 macariomx Macario Schettino El Financieropolitica@elfinanciero.com.mx
02.09.2020
Última actualización 02 September 2020 09:50
Salvo que ocurra algún milagro, estaremos produciendo menos de 1.5 millones de barriles al día para fin de año, y así será todo 2021.

Finalmente, la Comisión Nacional de Hidrocarburos publicó la información de julio un día tarde, tal vez para que no le amargáramos el Informe al Presidente. Durante julio, la producción total de petróleo en México fue un poco más de 1.6 millones de barriles diarios (mbd). Con esto, el promedio en los primeros siete meses del año es de 1.68 mbd, ya lejos de cualquiera de las metas que pusieron para 2020 en Pemex y Hacienda.

A pesar de que han invertido más no pueden incrementar la producción simplemente porque no hay más crudo en los mantos que tienen en operación. Sin duda puede haber más petróleo en otras regiones, que no se han desarrollado, incluyendo terrestres, someras y profundas, pero no están trabajando hoy, ni lo estarán pronto.

El gran manto del que vivimos por treinta años, Cantarell, está en sus últimos días, aportando 40 mil barriles por día, que no es malo, pero no se compara con los dos millones que produjo en su momento cúspide. El otro gran manto que tuvimos, Ku-Maloob-Zaap, ya entró en franca declinación. Ku parece estable con 80 mil barriles diarios, y Zaap es hoy el campo estrella, con 280 mil. El problema está en Maloob, que se les vino abajo. Hace un mes (agosto 5) comentaba con usted: “Ku-Maloob-Zaap, parece haber entrado ya en declinación acelerada. En el primer semestre de 2018, producía 827 mbd, para el primer semestre de 2019 ya estaba en 769, ahora está en 727. Ha perdido cien mil barriles diarios”. Bueno, en julio la producción del complejo fue de 639 mil, se han perdido otros ochenta mil barriles, y prácticamente todo ocurre en Maloob.

En lo que va del año, que son apenas siete meses, la producción de ese campo ha caído en más de cien mil barriles diarios, y la gráfica es espeluznante. No se le ve fondo aún. En unos meses sabremos dónde se estabiliza, pero esas pérdidas no se van a recuperar con la producción de otros complejos, porque no los hay.

El segundo grupo de campos importantes luce estancado: Ayatsil mejora, lo mismo que Onel, pero Homol y Xux caen al ritmo que suben los otros, de forma que entre los cuatro siguen produciendo lo mismo: alrededor de 230 mil barriles (226 mil en julio). Xanab, el estrella que se les inundó hace un par de años, sigue en 80 mil, la mitad de lo que producía a mediados de 2017. Entre todo lo demás que hay, se producen entre 530 y 560 mil barriles diarios. Es todo.

Esto significa que caídas como la de Maloob, que en un mes reduce su producción en 30 o 40 mil barriles diarios no pueden compensarse con los demás, y el único camino disponible es hacia abajo. Simplemente no habrá más, porque no pudieron con sus veinte campos prioritarios, ni con sus experimentos, ni con sus ocurrencias. No hay más.

Salvo que ocurra algún milagro, estaremos produciendo menos de 1.5 millones de barriles al día para fin de año, y así será todo 2021. Esto significa una caída de -7 por ciento en la producción para el segundo semestre de este año, y de poco más de -2 por ciento para 2021. Los ingresos petroleros del gobierno federal caerán en esa misma proporción, porque no creo que el precio vaya a subir demasiado. Y ya platicamos ayer y antier de cómo estos menores ingresos han puesto al gobierno en muy malas condiciones financieras.

Dijimos desde hace tiempo que apostar por Pemex era muy mala idea. No hicieron caso. Sí fue muy mala idea. Volvemos a decirlo, aunque ahora ya no hay cómo evitar la pérdida del grado de inversión, y la asunción de la deuda, 12 por ciento del PIB, que será del gobierno, es decir, de usted. De ese tamaño ha sido el error.

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